Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
Lo Mejor de la Danza

Este blog tratará de mostrar todas las manifestaciones de gran calidad en el arte de la danza.

ESPACIO. TIEMPO COMO DURACION. GRADO DE ENERGIA.

ESPACIO. TIEMPO COMO DURACION. GRADO DE ENERGIA.


El uso del ESPACIO aumentará la fuerza expresiva del movimiento de diversas maneras: por medio de la repetición del mismo dibujo formal mediante la variación frecuente del uso de las direcciones espaciales; no solo como posible alteración del dibujo mismo de cada movimiento sin desplazamiento de la figura básica (derecha, izquierda, arriba, abajo, adelante, atrás o sobre las diagonales) sino también como caminos a recorrer o distancias que atravesar dentro del prisma escénico.
La repetición del mismo recorrido en una danza realista puede servirnos para indicar el transcurso del tiempo y proporciona también una sensación de continuidad a través de ese tiempo. Pensemos en una danza que se efectúa atravesando tres veces el escenario diagonalmente de un ángulo a otro (en cualquier dirección pero siempre la misma). Si variamos el grado de energía y el ritmo conservando la fuerza de los movimientos en cada una de las tres veces que se realiza esa travesía saliendo cada vez por el mismo extremo para reaparecer por aquel donde se inició el recorrido, las variaciones de la energía y ritmo introducidas en la
20
secuencia unidas a la repetición espacial crearán fácilmente en el espectador la sensación de transcurso de tiempo, ya sea de la vida humana, de las edades de la historia, de un día, etc.
La coreografía más antigua divide al plano escénico en dos partes: anterior y posterior. El plano anterior y posterior. El plano anterior era ocupado por los solistas mientras que el cuerpo de baile actuaba siempre detrás de estos en el plano posterior. En aquellos momentos de la danza en que los solistas se retiraban del escenario el cuerpo de baile se distribuía más ampliamente ocupando la totalidad del escenario. Pero esta distribución era uniforme y no contribuía a una mayor fuerza expresiva sino en pequeña medida, ya que lo habitual era la repetición de formas y ritmos en todos los integrantes del conjunto o sea que se movían con formas repetidas tanto una bailarina de la primera fila como una de atrás, de la derecha o de la izquierda. También se usaba la simetría convergente o divergente hacia un solista que se transforma en eje de referencia. Cuando el grupo se subdivide, los subgrupos también se distribuían en forma simétrica y casi siempre con el mismo número de integrantes; por ejemplo un grupo en el centro y uno a cada lado, a distancias iguales o dos a cada lado, pero también equidistantes. Los coreógrafos actuales han traído muchas modificaciones a la distribución de los bailarines en el plano escénico. Hubo algunos personajes cuyo aporte individual fue trascendental para la evolución de la coreografía y sin duda también muchos otros que a lo largo de los años fueron incorporando sus aportes de manera insensible, sin que sus innovaciones se hicieran célebres, pero la suma de los esfuerzos de todos a través del tiempo es la que ha tenido por consecuencia la coreografía actual.
Serge Lifar en su libro “La Danza” nos dice que él fue el primero en sacar al cuerpo de baile de su posición subordinada, en el plano posterior del escenario, permitiéndole avanzar a la parte delantera de éste, aún cuando los solistas se encuentren en él, e incluso llevando a éstos a un plano posterior respecto de los conjuntos.
Rudolf von Laban, de la escuela moderna alemana, introdujo en la coreografía el uso intenso de las diagonales, referido no solo a las direcciones sobre las que se camina o se danza, sino también a los que unen diferentes plano de altura. (Por ejemplo, ángulo posterior derecho abajo con ángulo anterior arriba) Estas diagonales son seguidas por grupos o subgrupos en movimiento a través del escenario como contrapuntos espaciales mientras que en la coreografía más antigua se prefería desplazar los grupos en forma paralela al público o perpendicular a éste y el uso de diagonales obedecía no a propósitos expresivos sino a la necesidad de recurrir a trayectos más largos dentro de la escena. La intensificación por el espacio no se realiza solamente usando el escenario como un plano chato sino considerando en él los diferentes planos de altura. Este uso de los planos de altura no es una invención moderna sino que la hallamos ya en las danzas rituales, donde el sacerdote ocupa por lo general una plataforma más elevada que el plano donde bailan los fieles. En la Edad Media, en las danzas que se ejecutaban ante las iglesias, la misma arquitectura de estos podía contribuir a enriquecer la coreografía pues los bailarines efectuaban sus movimientos subiendo o bajando las escaleras; a veces se situaban en el saliente de los pedestales de las columnas donde si bien no podían efectuar desplazamientos que les hicieran perder el equilibrio, realizaban sin embargo movimientos de brazos, hombros y cabeza que acompañaban a las líneas generales de la coreografía. La escenografía moderna adaptada a los requisitos de la danza ha incorporado una serie de elementos decorativos llamados corpóreos por ser tridimensionales, los que por sus formas, por los planos de apoyo que crean a las figuras de los bailarines aislados o a los grupos contribuyen a la modificación de las formas mismas de la danza y a enriquecer con dibujos que el equilibrio natural no habría permitido pero que estos apoyos facilitan. Estos decorados pueden ser realistas o sea representativos de escaleras, bancos, sillas, columnas, teatros, o bien ser simplemente plataformas de diversas alturas, cubos, rampas ascendentes o descendentes, así como la combinación simultánea de series de estos elementos de apoyo artificiales en un solo decorado

Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post